¡Pero qué buena idea! Estamos seguras de que esto os va a
encantar, especialmente a vuestros pequeños. Como ya os contamos anteriormente,
si algo bueno tienen los smoothies es que brindan la oportunidad de que los
niños puedan disfrutar de los beneficios de la fruta y la verdura de un modo
divertido y muy refrescante. Los sabores combinados, la textura, los
colores…son algunas de las cualidades que hacen que no vean la fruta como algo
obligado y aburrido, pero si además se lo damos en forma de helado ¡el triunfo
está asegurado!
La receta que os traemos hoy no se centra tanto en los
ingredientes como en su preparación. Cualquier receta de smoothie que creas
conveniente, puede servirte pero ¡ojo! busca que su presentación también sea
atractiva para ellos.
Yo me he decantado por un helado de smoothie de fresa y plátano
¿por qué estos sabores? Muy sencillo. Como sabéis, es raro el niño al que no le
encante los petit, danonino y todos sus derivados que, en su gran mayoría están
hechos principalmente de fresa o de fresa y plátano. Para darle una mejor
textura y un mejor aspecto, hemos combinado las frutas de manera que el helado
se componga de “diferentes” sabores según lo vayan comiendo y diferentes
colores. Algunas veces los smoothies tienen colores “raros” no muy apetecibles
y ya sabéis que los niños comen por la vista.
Indispensable para esta receta: recipientes o moldes para helados. Nosotros hemos encontrado unos
a muy buen precio en Ikea, pero estamos seguras de que podréis encontrarlos
fácilmente en otros establecimientos.
Paso a detallaros paso a paso como he realizado este helado:
Paso 1: Seleccionar la fruta,
quitarle la piel, la semilla y lavarlas, siempre que sea necesario. En mi caso,
una vez que había preparado las fresas, las congelé para que al pasarlas por la
licuadora tuviesen más consistencia.
Paso 2: Introducir los ingredientes
en la licuadora. Os recomendamos que lo hagáis por paso. Yo por ejemplo licué
primero las fresas con un poco de azúcar para quitarle la acidez. Después
mezcle fresas con plátano y los licué juntos.
Paso 3: verter la fresa en los
recipientes hasta que estos queden llenos hasta la mitad aproximadamente.
Después vertimos la fresa mezclada con el plátano hasta llenar el recipiente.
Paso 4: Lo introducimos en el congelador
durante varias horas y listo.
Como sugerencia, podéis añadir un poco de leche o yogurt natural a
la receta para darle un mayor espesor y un sabor diferente, más suave.
¿Veis que fácil? ¡Ahora os toca a vosotr@s!




