Hoy os traemos un
green smoothie un poco tramposillo
puesto que es de color rojo. Las mamás sabréis lo difícil que es hacer a un
niño comer verduras, principalmente por ser de color verde, un color que a los
niños no les parece muy atractivo. Aún así las mamás os preocupáis por que
tengan una buena alimentación y qué mejor forma que dándoles de merendar un
smoothie. Pero claro... con ese color verde no hay niño que lo quiera. Por esto
mismo os traemos este smoothie que pierde su color característico debido a los arándanos que contiene,
haciéndolo mucho más atractivo a la vista de los más peques y de los no tan peques, ¿no os
parece?
Tus pequeños van
a poder disfrutar de los beneficios de la espinaca (vitamina A, C, calcio y
hierro) sin saber que están tomando espinaca.
INGREDIENTES:
- ½ taza de zumo de naranja
- 2 tazas de espinacas
- 1 taza de yogur (el de vainilla de la muy buen sabor – el griego da mejor textura)
- 1 taza de arándanos congelados (para mejor textura)
- ½ plátano congelado
- ¼ taza de zumo de arándanos
PREPARACIÓN:
El truco está
principalmente en batir la espinaca con el zumo de naranja antes que el resto
de los ingredientes. Así vamos a camuflarla y no nos vamos a encontrar trocitos
de hoja verde en el batido. Posteriormente, añade el resto de ingredientes y
vuelve a batir.
La característica principal de las espinacas es que tienen un alto contenido en calcio y combiando con otros lácteos, como el yogurt o la leche del smoothie, favorece la prevención de la osteoporosis, además los niños necesitan consumir mucho calcio, pero no les resulta una verdura muy atractiva, por lo que es una muy buena forma de tomarla.
Además, los arándanos rojos son muy buenos para combatir la infección de orina.
Además, los arándanos rojos son muy buenos para combatir la infección de orina.





